Vecinos de barrio Ceferino se oponen a la instalación de una antena de Claro sin previo aviso
La estructura se está montando entre pasaje Solá y pasaje Ferré. Los residentes denuncian que no fueron informados por la empresa ni por la Municipalidad, temen por su salud y denuncian daños en el suministro de agua.
La tranquilidad de los vecinos del barrio Ceferino se vio alterada en los últimos días tras el sorpresivo inicio de obras para la instalación de una antena de telefonía celular perteneciente a la empresa Claro. La estructura se ubicaría entre pasaje Solá y pasaje Ferré, y comenzó a montarse sin notificación previa por parte de la empresa ni de la Municipalidad, según denunciaron los propios residentes.
Frente a esta situación, un grupo de vecinos autoconvocados comenzó a manifestar su preocupación, no solo por la **falta de información y transparencia**, sino también por el posible **impacto en la salud** y el **medio ambiente**.
“Yo tengo un marcapasos y estoy muy preocupada, no sé qué puede pasar si instalan esa antena tan cerca de mi casa”, contó una vecina visiblemente angustiada. Otro caso sensible es el de una abuela de edad avanzada que padece cáncer y teme que la radiación afecte su tratamiento y calidad de vida.
Además del temor por las consecuencias sanitarias, los vecinos señalan que durante la obra ya se han producido **roturas en caños** que provocaron **pérdidas de agua sobre el asfalto**. Esta situación ha generado **cortes de suministro y baja presión** en varias viviendas de la zona. “No podemos entender cómo una empresa puede venir a hacer una obra así, sin que nadie avise y sin saber si tienen los permisos necesarios”, expresó otro vecino.
Entre las principales dudas planteadas está si **Claro realizó un estudio de impacto ambiental**, si cuenta con las **habilitaciones municipales** correspondientes y si se hizo algún tipo de **relevamiento técnico** o social antes de avanzar con una estructura de estas características en un barrio residencial.
La comunidad exige una pronta intervención del municipio y de organismos competentes para **frenar la instalación** hasta tanto se aclaren todos los aspectos legales, técnicos y sanitarios. Mientras tanto, crece la preocupación y el malestar por una obra que avanza a espaldas de los vecinos y sin respuestas oficiales.

