Jubilados y medicamentos: cada vez más personas deben elegir qué tratamiento pueden pagar

Jubilados y medicamentos: cada vez más personas deben elegir qué tratamiento pueden pagar

Testimonios recogidos en farmacias reflejan las dificultades que atraviesan adultos mayores para acceder a sus tratamientos. Algunos deben priorizar medicamentos, comprar menos cantidad o incluso espaciar las dosis ante la falta de dinero.

La situación económica de muchos jubilados se refleja cada vez con mayor fuerza al momento de comprar medicamentos. En testimonios recogidos durante una consulta periodística, vecinos y pacientes contaron las estrategias que deben utilizar para poder sostener sus tratamientos.

Angelica manifestó en Radio Vos “Compré un blister nada más porque realmente no me alcanza. Tengo que priorizar y ver cuál es el que más necesito”, relató una mujer al describir la situación que atraviesan algunos adultos mayores.

Otros testimonios señalaron que algunas personas llegan a espaciar las dosis o tomar los medicamentos día por medio, aun cuando la indicación médica establece que deben consumirlos diariamente, con el objetivo de que la medicación les dure más tiempo.

También se mencionó que quienes necesitan varios medicamentos suelen concentrar sus compras en una misma farmacia y consultar previamente si cuentan con los productos disponibles, para evitar trasladarse de un lugar a otro sin encontrar lo que necesitan.

El problema se relaciona además con los cambios en las coberturas y con medicamentos que pasaron a comercializarse como venta libre, lo que implica que determinados productos dejan de contar con los descuentos que tenían para afiliados de PAMI u otras obras sociales.

La situación genera especial preocupación entre los adultos mayores que perciben jubilaciones mínimas y deben afrontar, además de los medicamentos, gastos de alquiler, alimentos y servicios.

Durante la entrevista también se planteó la necesidad de contar con mayores mecanismos de protección y asistencia para los adultos mayores, especialmente ante situaciones de vulnerabilidad económica.

Los testimonios reflejan una problemática que va más allá del precio de un medicamento: para muchas personas, la falta de recursos termina convirtiéndose en una decisión cotidiana sobre qué tratamiento pueden comprar y cuál deben postergar.