Mochila de emergencia: bomberos voluntarios explicaron qué debe contener y cómo actuar ante un sismo
Ante la posibilidad de movimientos sísmicos de mayor intensidad, desde Bomberos Voluntarios remarcaron la importancia de contar con una mochila de emergencia preparada y, fundamentalmente, de tener un plan familiar para saber cómo actuar.
Víctor Villanueva, integrante de la Brigada Solidaria del cuartel de Bomberos Voluntarios, explicó en Radio Vos que la prevención sísmica cobró mayor relevancia en los últimos años y recomendó preparar una mochila con elementos básicos para afrontar las primeras horas de una emergencia.
Entre los elementos indispensables mencionó agua al menos un litro y medio por persona para unas 48 horas, alimentos como barras de cereal o productos deshidratados, una radio AM a batería, una linterna, documentación protegida en una bolsa sellada, dinero en efectivo, medicación personal y un botiquín básico.
También recomendó incorporar : guantes de látex, apósitos, toallitas femeninas que pueden utilizarse para cubrir heridas, un silbato y una hoja con números telefónicos y lugares previamente acordados como puntos de encuentro.
Villanueva hizo especial hincapié en la necesidad de mantener la calma durante el movimiento sísmico y esperar a que finalice antes de intentar evacuar.
“Una vez que dejó de moverse, recién salir del lugar”, explicó, al señalar que durante un sismo resulta muy difícil desplazarse por escaleras mientras el edificio se encuentra en movimiento.
Además, advirtió que luego del movimiento principal pueden producirse réplicas, por lo que es fundamental tener definido previamente un lugar seguro y un punto de encuentro con familiares y compañeros de trabajo.
El especialista también recomendó identificar dentro de cada vivienda, escuela o lugar de trabajo cuáles son los sectores más seguros y contar con un plan para cortar los servicios de luz y gas cuando sea necesario.
Finalmente, planteó la necesidad de avanzar en una planificación integral a nivel municipal y provincial, con lugares de encuentro y asistencia preparados para responder ante una eventual emergencia de gran magnitud.
El mensaje de los especialistas es claro: no se trata de generar miedo, sino de estar preparados antes de que ocurra una emergencia.






