La crisis de las carnicerías se profundiza por la caída de las ventas y la presión impositiva

La crisis de las carnicerías se profundiza por la caída de las ventas y la presión impositiva

Desde el sector advierten que las ventas cayeron alrededor de un 10%, aunque en los mostradores la baja se siente aún más. El aumento de la competencia y la presión impositiva complican la actividad.

El sector de las carnicerías atraviesa un año particularmente difícil, marcado por la caída de las ventas, el incremento de la competencia y una fuerte presión impositiva.

Así lo explicó Dardo, representante de la Cámara de Carnicerías, durante una entrevista en Radio Vos, al señalar que la baja en el consumo se suma a otros factores que vuelven cada vez más compleja la actividad.

“Hay una baja de venta y, junto con otros factores que también están complicando el rubro, hay mucha competencia, está muy difícil conseguir personal capacitado y los impuestos también están cada vez más duros de pagar”, sostuvo.

Menos ventas y más competencia

El dirigente afirmó que las ventas disminuyeron y que, aunque algunas estadísticas hablan de una caída del 10%, en los mostradores la situación se percibe con mayor intensidad.

“Se vende menos. Por ahí hay estadísticas que dicen que se vende un 10% menos, pero en los mostradores se siente que se vende menos todavía”, explicó.

En ese sentido, resumió las principales dificultades del sector en tres factores: “Primero, la baja de venta; segundo, la competencia; y tercero, la presión impositiva”.

Al referirse a la competencia, aclaró que no se trata de otros tipos de carne, como el pollo o el cerdo, sino del crecimiento en la cantidad de carnicerías.

“Siguen abriendo carnicerías. Antes por ahí iba cerrando el carnicero de barrio, el que tenía una carnicería, y después abre gente que puede poner varias carnicerías. Entonces cada día hay más carnicerías”, detalló.

Un año complicado para el rubro

Consultado sobre si se trata de uno de los años más difíciles de la última década, el empresario consideró que la situación actual es especialmente compleja.

“En general te puedo decir que sí, es un año bastante malo para el carnicero”, afirmó.

También mencionó antecedentes de períodos difíciles, como los meses en los que los paros del campo impidieron trabajar con normalidad. Sin embargo, remarcó que el contexto actual presenta múltiples obstáculos para los comerciantes.

Por otra parte, señaló que el productor ganadero mantiene por ahora una rentabilidad positiva, aunque advirtió que esa situación no garantiza una mayor disponibilidad de carne en el futuro.

“Hace cinco o seis meses que la carne no sube, pero que haya una situación donde el productor esté ganando plata no nos da una perspectiva de que va a haber más carne en el futuro”, concluyó.