El exministro de Salud de Jujuy que hoy demora tratamientos oncológicos desde la Nación

El exministro de Salud de Jujuy que hoy demora tratamientos oncológicos desde la Nación

Héctor Saúl Flores condujo la cartera sanitaria jujeña entre 2013 y 2015, bajo las mismas críticas que hoy recibe en Buenos Aires: medicamentos trabados y gestión opaca.

El nombre de Héctor Saúl Flores no es nuevo para el sistema de salud jujeño. Entre 2013 y 2015, el médico nacido y formado en La Plata ocupó el sillón de ministro de Salud de la provincia, en la gestión que precedió el arribo de Gerardo Morales a la gobernación. Aquella experiencia dejó testimonios que los médicos jujeños de entonces no olvidaron: denuncias por falencias en la infraestructura sanitaria provincial, demoras en insumos y una administración que, según el cuerpo médico local, priorizó el control del gasto sobre la atención de los pacientes.


Once años después, Flores conduce la Secretaría de Gestión Sanitaria del Ministerio de Salud de la Nación desde el 1° de septiembre de 2025, designado mediante el Decreto 622/2025. Y las críticas que llegan desde Buenos Aires tienen una textura conocida para quienes lo vieron actuar en Jujuy.


En febrero de 2026, las publicaciones especializadas InfoGremiales e InfoBAN documentaron que obras sociales y gremios de todo el país, entre ellos varios con sede o afiliados en el norte argentino, denunciaron que la Secretaría a cargo de Flores demoró y en algunos casos directamente bloqueó la firma de resoluciones para autorizar medicamentos de alto costo destinados a pacientes oncológicos y con enfermedades crónicas complejas. Según esas fuentes, la situación llegó al punto de incumplir amparos judiciales que ordenaban al Ministerio resolver en plazos determinados.


El patrón que emerge no es el del funcionario desbordado por la dimensión de su cargo. Flores acredita formación específica: dos maestrías en administración de salud y economía sanitaria, docencia en la UBA y en su casa de estudios, la UNLP. El patrón que emerge, más bien, es el de una gestión que hace del trámite trabado un instrumento de gobierno.


Para Jujuy, la historia importa por dos razones. La primera, es que la Secretaría de Gestión Sanitaria define las reglas del financiamiento nacional que complementa —o no— los presupuestos provinciales de salud. Las demoras que se registran en la habilitación de medicamentos de alto costo también impactan sobre el Hospital Pablo Soria, el San Roque y los centros de salud del interior provincial, que dependen parcialmente de ese flujo. La segunda razón es más simple: Jujuy ya lo conoce. Y sabe cómo termina