DIPUTADO ADRIAN VALENZUELA - No acompañe ni vote a favor del proyecto de la cesión de tierras de finca las costas

DIPUTADO ADRIAN  VALENZUELA - No acompañe ni vote a favor del proyecto de la cesión de tierras de finca las costas
DIPUTADO ADRIAN  VALENZUELA - No acompañe ni vote a favor del proyecto de la cesión de tierras de finca las costas

El diputado provincial y periodista Adrián Valenzuela alzó la voz en medio de una situación que ya no pertenece al terreno de la política, sino al de lo humano: denunció amenazas directas contra él y su familia, tras la reciente sesión en la Cámara de Diputados de Salta por el conflicto de tierras en Finca Las Costas.

Lejos de cualquier especulación, Valenzuela fue claro: no votó a favor ni acompañó el proyecto cuestionado. Sin embargo, eso no lo protegió de ser expuesto, señalado y convertido en blanco de ataques que cruzaron un límite inaceptable. “No voté la expropiación, ni siquiera acompañé el proyecto”, remarcó, en un intento de poner claridad frente a versiones que lo ubicaban en un lugar que no le correspondía.

Pero lo más grave no es la desinformación. Lo más grave es el miedo. El legislador confirmó que su familia fue amenazada, que su intimidad fue vulnerada y que tuvo que acudir a la Justicia para pedir protección. No se trata de una discusión política más: cuando se difunden datos personales, cuando se señala un domicilio, cuando se expone a seres queridos, la violencia deja de ser simbólica.

“En la política no todo vale”, expresó con firmeza. Y su frase no es una consigna: es un límite. Porque una cosa es el debate democrático intenso, apasionado, incluso duro y otra muy distinta es poner en riesgo la seguridad de una familia.

Valenzuela no habló solo como dirigente, sino como padre, como persona. Su testimonio interpela y obliga a reflexionar: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar como sociedad en nombre de una causa?

En tiempos donde la confrontación escala con facilidad, lo ocurrido marca una línea roja. La democracia no puede convivir con el miedo, ni el disenso justificar la violencia. Defender las ideas nunca debería implicar poner en peligro la vida de nadie.