Bomberos voluntarios de Cachi al límite: sin subsidios desde noviembre y con recursos mínimos para emergencias

Bomberos voluntarios de Cachi al límite: sin subsidios desde noviembre y con recursos mínimos para emergencias

La crítica situación de los cuarteles de bomberos voluntarios en Salta volvió a quedar en evidencia tras el testimonio del jefe del cuartel de Cachi, Sergio Martín, quien advirtió que atraviesan un escenario “muy complicado” por la falta de fondos tanto nacionales como provinciales.

En una entrevista con el periodista Adrián Valezuela el jefe del cuerpo operativo de bomberos volunatrios de Cachi  explicó que desde noviembre del año pasado no reciben los subsidios que por ley les corresponden, a lo que se suma la ausencia de aportes actualizados durante 2026. “Estamos sobreviviendo sin fondos. Se nos hace muy difícil sostener los gastos básicos, como el mantenimiento de los móviles o el combustible”, sostuvo.

El cuartel de Cachi es el único en la zona y tiene jurisdicción sobre un amplio territorio que abarca localidades como Cachi, Payogasta y La Poma, lo que agrava aún más la situación ante la alta demanda de intervenciones.

Uno de los puntos más críticos es el combustible. “Estamos con lo justo. Tenemos que priorizar las emergencias. Hay incendios de pastizales en los que no salimos si no hay riesgo de viviendas, porque no nos alcanza el combustible”, explicó Martín.

En cuanto al apoyo estatal, indicó que el subsidio provincial es de apenas 100 mil pesos, monto que consideran insuficiente frente a los costos operativos actuales. A su vez, destacó que el municipio colabora de manera puntual, aunque no logra cubrir todas las necesidades. “Hace poco tuvimos que gastar dos millones de pesos para reparar la camioneta y poder seguir operando”, detalló.

Ante este panorama, los bomberos apelan también a la ayuda de la comunidad para poder sostener el servicio.

La situación refleja una problemática estructural que afecta a distintos cuarteles de la provincia y pone en riesgo la capacidad de respuesta ante emergencias, en una región donde no hay presencia de bomberos de la Policía y toda la cobertura depende del voluntariado.