Una mujer mató a su hijo de 8 años que padecía retraso madurativo: el marido lamentó que por los feriados la justicia no actuó a tiempo

Una mujer mató a su hijo de 8 años que padecía retraso madurativo: el marido lamentó que por los feriados la justicia no actuó a tiempo

Un nene de ocho años fue asesinado este lunes a cuchillazos y golpes por su madre, quien padece trastornos mentales y una conflictiva relación con su marido al punto que el hombre denunció en una comisaría de Misiones que el jueves, durante el feriado nacional, ella lo había golpeado "a las trompadas" y por eso dejaba la vivienda. La mujer, que también presentaba cortes en su cuerpo, fue hospitalizada y este martes quedó detenida.

En medio de la conmoción, el padre del niño fallecido lamentó que desde que hizo su exposición ante la policía le avisaron que recién esta semana un juez podía resolver el caso y, resaltó, “este lunes nos encontramos con la tragedia”.

El caso ocurrió en la localidad de Santa Ana, en el sudoeste de Misiones, y tiene como trasfondo una conflictiva relación de pareja, marcada por denuncias cruzadas, violencia familiar y un posible cuadro psiquiátrico.

Este lunes a media mañana las hermanas mayores de Ilan Mareco Vázquez (8) salieron corriendo de la casa en busca de ayuda. Pocos segundos se habían despertado sobresaltadas por gritos y alcanzaron a ver cómo su madre, totalmente fuera de si, atacaba al nene con un trozo de madera y un cuchillo.

Cuando los vecinos ingresaron a la casa se encontraron con una escena de extrema violencia. El cuerpo del niño que padecía retraso madurativo presentaba numerosas lesiones y estaba en la misma habitación donde la mujer luego intentó quitarse la vida realizándose varios cortes, principalmente en la zona del cuello.

Los vecinos alertaron a la Policía, que rápidamente trasladó a la mujer al Hospital de Santa Ana, desde donde la derivaron al Hospital Escuela doctor Ramón Madariaga de Posadas. Allí recibió curaciones, fue sedada y este martes recibió el alta. El juez que investiga el crimen ordenó su detención en una celda, con una estricta custodia para evitar que intente volver a atentar contra su vida.

El crimen dejó al desnudo una conflictiva relación entre la acusada y su pareja y padre de sus tres hijos. Manuel Vázquez, el marido, admitió que tenía una restricción de acercamiento por una denuncia de violencia conyugal.