Una fe que no se enfría: Salta celebra a la Virgen del Perpetuo Socorro
Salta se prepara para vivir este domingo 6 de julio una de sus celebraciones religiosas más profundas: la procesión en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro, patrona espiritual de los gauchos salteños. Más de 1.500 jinetes de fortines de toda la provincia llegarán a la capital montados a caballo, impulsados por la devoción y la tradición.
Desde las primeras horas del día, columnas de peregrinos comenzaron a concentrarse en distintos puntos de la ciudad. La procesión partirá a las 15:30 desde Plaza Güemes y recorrerá las calles céntricas hasta culminar frente a la Legislatura, donde se espera una emotiva ceremonia.
La jornada estará marcada por testimonios de fe conmovedores. A pesar del frío extremo y temperaturas que llegaron a los -8°C, cientos de devotos ya peregrinaron desde localidades como Cerrillos, Rosario de Lerma, Vaqueros y San Antonio de los Cobres. Uno de los grupos más impactantes es el que salió el martes desde Cobres, en el departamento La Poma, a casi 3.400 metros de altura: recorrieron a pie 250 kilómetros en apenas cinco días.
“Muchos vienen a pedir por salud, trabajo o la protección de sus familias. La Virgen Gaucha nos une como pueblo”, señaló el padre Roldán, desde la Catedral Basílica.
La travesía de los peregrinos no es solo física, sino también espiritual. A medida que avanzaban los días, la columna creció hasta llegar a 135 personas entre adultos, jóvenes y niños. Para ellos, caminar hacia Salta es una manera de reconectarse con su fe, con sus raíces y con la comunidad.
Este año se celebra la edición número 31 de esta peregrinación que enlaza la Puna, los Valles Calchaquíes y el Valle de Lerma. Bajo un mismo clamor —“¡Oh Madre del Perpetuo Socorro, ven en mi auxilio!”—, los pasos de cientos de fieles resuenan en la tierra salteña, recordando que ni el viento helado ni la nieve pueden congelar la devoción.

