Pánico en el Hospital San Bernardo: dos facciones se enfrentaron a machetazos y pedradas en plena guardia

Pánico en el Hospital San Bernardo: dos facciones se enfrentaron a machetazos y pedradas en plena guardia

La guardia del Hospital San Bernardo se transformó el lunes por la madrugada en el escenario de una batalla campal que sembró el pánico entre pacientes, familiares y el personal de salud ,manifestó un testigo a este medio .

Dos grupos antagónicos se enfrentaron ferozmente utilizando piedras y machetes dentro del predio del nosocomio, dejando en evidencia la alarmante vulnerabilidad en la seguridad del principal centro sanitario de la provincia.

El grave episodio comenzó , cuando un hombre con diversas heridas arribó a la carpa de emergencias médicas acompañado por un grupo de allegados. Sin embargo, lo que parecía ser un ingreso de rutina por guardia derivó en una pesadilla: a los pocos minutos, una segunda multitud irrumpió de forma sumamente violenta persiguiendo al herido y a sus acompañantes.

Los agresores ingresaron armados con un machete y cascotes. Sin importarles la presencia de civiles ni de profesionales médicos, comenzaron a proferir amenazas de muerte y a lanzar proyectiles en un espacio cerrado, desatando corridas y momentos de extrema tensión.

Intervención policial y detenidos

Ante la gravedad de los hechos, las autoridades del hospital alertaron de inmediato al Sistema de Emergencias 911. Efectivos de la Comisaría N° 8 y personal de Infantería debieron intervenir rápidamente para cercar la zona y disuadir a los violentos.

La Policía de la Provincia, confirmó que el procedimiento culminó con la detención de ocho personas, detallando que cuatro de los demorados son menores de edad.

Un hospital sin seguridad privada

Más allá de la violencia del ataque, el incidente reavivó una fuerte preocupación por las condiciones de seguridad dentro del San Bernardo. El jefe de monitoreo del nosocomio reveló un dato alarmante: desde el mes de julio, el hospital no cuenta con servicio de seguridad privada y su custodia depende de manera exclusiva de la Policía de la Provincia.

Al momento de desatarse la gresca, solo había cuatro efectivos policiales cubriendo el predio, un número que resultó totalmente insuficiente ante la magnitud del ataque. "Se vieron superados por la situación", explicaron desde el centro médico, abriendo el debate sobre la urgente necesidad de reforzar las medidas de protección en un lugar donde la prioridad absoluta debería ser salvar vidas.