¿Pacto de silencio y desidia judicial? El escándalo detrás de la tragedia de Aguas del Norte que salpica a la Justicia

¿Pacto de silencio y desidia judicial? El escándalo detrás de la tragedia de Aguas del Norte que salpica a la Justicia

Dos muertes obreras, cuatro ejecutivos que se esconden en el silencio y una fiscalía acusada de "falta de voluntad". La desgarradora lucha de la familia de Emmanuel Aguirre expone la peor cara del sistema: cuando la Justicia va "a paso de tortuga" y los poderosos miran para otro lado.

A más de dos meses de la evitable tragedia en Rivadavia Banda Sur que le costó la vida a Emmanuel Aguirre y a otro operario de Aguas del Norte, el caso sumó un nuevo capítulo de indignación. Lo que debió ser un avance clave en la causa —la imputación de cuatro directivos de la empresa estatal— terminó convirtiéndose en una muestra de impunidad que desató la furia y el dolor de los familiares de las víctimas.

El "mudo" desfile de los de saco y corbata

El miércoles pasado, los cuatro imputados por homicidio culposo por omisión e inobservancia de los reglamentos y lesiones graves comparecieron ante la Fiscalía de Pichanal. Sin embargo, amparados por sus bufetes de abogados, optaron por la comodidad del silencio: ninguno declaró.

Se trata de los máximos responsables de Higiene y Seguridad, del área operativa y del sector encargado de proveer los insumos básicos de seguridad. Elementos de protección que, según denuncia la familia, directamente no existían el día en que los operarios se asfixiaron dentro de la cámara cloacal.

"Se presentaron con sus respectivos abogados, pero ninguno declaró absolutamente nada", sentenció con impotencia Miguel Aguirre, padre de Emmanuel, desnudando la estrategia corporativa de no dar la cara ante la muerte de dos laburantes.

Una fiscal que le da la espalda a las víctimas

La bronca de la familia no solo apunta a la empresa, sino directamente a la fiscal penal María Sofía Fuentes, a quien acusan de un letargo intolerable y de una alarmante falta de empatía.

Mientras el dolor sigue a flor de piel, los padres de la víctima denuncian que la fiscal jamás se dignó a llamarlos ni a citarlos. Si no fuera porque ellos mismos se presentaron por voluntad propia y empujaron la causa aportando testigos, vecinos rescatistas y pruebas clave, el expediente seguiría cajoneado.

  • La inacción en números: Tuvieron que pasar más de 60 días para que recién aparezcan las primeras imputaciones, a pesar de que las pruebas testimoniales y materiales eran abrumadoras desde el primer minuto.

  • Hacer el trabajo de la Justicia: La familia y los compañeros de trabajo tuvieron que oficiar de "investigadores" para arrastrar a los testigos a declarar, ante la aparente pasividad de un ministerio público fiscal que "no muestra voluntad".

David contra Goliat: ¿Habrá Justicia o impunidad?

"Sentimos que la investigación avanza demasiado lento", advirtieron los padres en las puertas de Ciudad Judicial. Tras la feria judicial, el panorama es de total incertidumbre: la fiscalía aún no ha aclarado si estos cuatro directivos continuarán el proceso en libertad o si se tomarán medidas ejemplares para evitar el entorpecimiento de la causa.

El caso de los operarios de Aguas del Norte vuelve a poner sobre la mesa la misma y dolorosa pregunta de siempre: ¿Vale menos la vida de un trabajador que el silencio y los privilegios de los directivos de turno? La sociedad de Salta exige respuestas, pero la Justicia, por ahora, parece elegir el mismo silencio que los imputados.