El abordaje interdisciplinario del autismo favorece la inserción social

El abordaje interdisciplinario del autismo favorece la inserción social

En el marco del 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, el Ministerio de Salud Pública remarcó la importancia de la detección temprana y el abordaje integral del Trastorno del Espectro Autista (TEA), como factores clave para mejorar el pronóstico y favorecer la inclusión social.

El Trastorno del Espectro Autista es una condición del neurodesarrollo que se manifiesta desde edades tempranas y puede persistir durante la adolescencia y la vida adulta. Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada 160 niños presenta TEA.

En este contexto, se destacó que el diagnóstico oportuno y el acceso a intervenciones específicas permiten desarrollar habilidades de comunicación, autocuidado e interacción social, mejorando la calidad de vida de las personas.

Atención especializada en el sistema público

El sistema de salud provincial cuenta con equipos especializados en la evaluación y tratamiento de niños con trastornos del neurodesarrollo. En el Área Operativa Norte funciona un equipo de Neurodesarrollo que realiza diagnósticos integrales a través de un abordaje interdisciplinario.

Durante el año 2025, este equipo atendió a 393 niños, de los cuales 35 fueron diagnosticados con Trastorno del Espectro Autista. La mayor cantidad de consultas se registra en edades escolares, lo que refuerza la importancia de la detección en etapas más tempranas.

Contar con un diagnóstico permite acceder al Certificado Único de Discapacidad (CUD), que garantiza prestaciones médicas y asistenciales. Asimismo, las intervenciones tempranas en conducta, cognición y lenguaje favorecen el desarrollo de habilidades esenciales para la vida cotidiana.

En paralelo, la Unidad de Gestión de Salud Mental dispone del dispositivo Mirad(a), destinado al tratamiento de niños con autismo y psicosis en la infancia. Este espacio trabaja con un enfoque interdisciplinario, incluyendo instancias individuales y grupales, y la participación activa de las familias. Está dirigido a niños de entre 2 y 7 años y no requiere CUD para el acceso.

Señales de alerta a tener en cuenta

El diagnóstico del autismo se basa en la observación del desarrollo y la conducta del niño, ya que no existe un estudio médico específico para su detección.

Entre las principales señales de alerta se encuentran la falta de respuesta al nombre, dificultades en el lenguaje, ausencia de juego simbólico, escaso contacto visual, conductas repetitivas e irritabilidad ante cambios en la rutina. También pueden presentarse dificultades en la interacción social y retraso en el desarrollo del habla.

La identificación temprana de estos signos permite iniciar intervenciones oportunas que mejoran significativamente el pronóstico.

El rol de la familia y el acompañamiento

Desde el sistema sanitario se destacó que el acompañamiento familiar es fundamental en el proceso de desarrollo de niños con TEA. Garantizar entornos de contención, acceso a servicios de salud y educación, y promover la inclusión son aspectos centrales para su desarrollo integral.

El abordaje interdisciplinario, junto con la detección temprana y el acompañamiento sostenido, constituyen herramientas clave para favorecer la autonomía y la inserción social de las personas con autismo.