CAYÓ “LA DEALER DE SANTA TERESITA”: UNA DENUNCIA DE UN PADRE PERMITIÓ DESARTICULAR UN PUNTO DE VENTA DE DROGAS EN GÜEMES

CAYÓ “LA DEALER DE SANTA TERESITA”: UNA DENUNCIA DE UN PADRE PERMITIÓ DESARTICULAR UN PUNTO DE VENTA DE DROGAS EN GÜEMES

Gisel Marlene Anahí Velázquez fue condenada a 4 años de prisión efectiva por vender cocaína. El operativo comenzó gracias a un padre que decidió seguir a su hijo adicto hasta el lugar donde compraba la droga.

La valentía de un padre desesperado por salvar a su hijo de las drogas fue clave para que la Justicia pudiera desmantelar un punto de venta de estupefacientes en barrio Santa Teresita, en la localidad de General Güemes. El caso terminó con la condena a 4 años de prisión efectiva** para Gisel Marlene Anahí Velázquez, quien fue encontrada culpable del delito de **comercialización de estupefacientes.

La denuncia se inició cuando el padre de un joven con problemas de adicción decidió actuar. Siguió a su hijo hasta la casa donde adquiría la droga** y alertó a un oficial que patrullaba la zona. Esa información encendió la alarma en el **Ministerio Público Fiscal, que, a través de la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad (UFINAR) encabezada por el fiscal Gustavo Torres Rubelt, comenzó una investigación discreta pero contundente.

Durante semanas, agentes de Drogas Peligrosas de la Policía de Salta documentaron a Velázquez en distintos días y horarios intercambiando cocaína por dinero. Una vez reunidas las pruebas necesarias, se solicitó una orden de allanamiento al Juzgado de Garantías 1, a cargo de la jueza Ada Zunino**, quien finalmente avaló el procedimiento.

En el allanamiento realizado el 28 de mayo, se encontró en la vivienda de la acusada más de 100 dosis de cocaína listas para la venta, siete plantas de marihuana (cannabis sativa) dinero en efectivo y un teléfono celular que será peritado como parte de la causa.

En audiencia de juicio abreviado Gisel Marlene Anahí Velázquez fue condenada a cuatro años de prisión efectiva, sentencia que ya comenzó a cumplir. El caso es un nuevo ejemplo de cómo el trabajo conjunto entre vecinos comprometidos y fuerzas de seguridad puede dar resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico.

La comunidad de Güemes celebra el golpe contra la venta de drogas en los barrios, mientras crece el reclamo por mayores controles y contención para los jóvenes adictos, víctimas directas de un flagelo que no da tregua.